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LA HUELLA DE CARBONO

¿Cuánto impacto tiene el sector alimentario?

La huella de carbono representa el total de gases de efecto invernadero que producen las actividades económicas y cotidianas del ser humano. Cada vez que viajamos en coche, encendemos la luz de la habitación o cocinamos, dejamos un rastro de gases que se acumulan en la atmósfera y sobrecalientan el planeta.

La alimentación (agricultura y ganadería) es uno de los sectores que más contribuye a la emisión de gases de efecto invernadero. Podemos ejemplificar esta afirmación con la amplia red de transportes que mueven los alimentos de una parte a otra del mundo, las cámaras de conservación de alimentos o las infraestructuras de invernaderos.

Cultivar un alimento fuera de temporada o en un lugar geográfico cuyas condiciones ambientales no permiten el cultivo de ese alimento se lleva la palma. En primer lugar, es necesario «crear» las condiciones de cultivo mediante infraestructuras de invernadero (para la que se requieren plásticos) que modifiquen las temperaturas interiores. Una vez gastados recursos y energía en esa transformación, se puede cultivar. Cuando se cosecha el fruto, llega el momento de transportarlo a la otra parte del mundo para que puedan comerlo, en ocasiones teniendo en el lugar de destino las condiciones para su cultivo, empleándose así más energía (combustibles fósiles) en el transporte. Si el alimento requiere conservación, en el trayecto irá congelado o a bajas temperaturas, para las cuales será necesario un aporte extra de gasto energético. Una vez en el destino, se conservará igualmente en cámaras de frío para aumentar su vida útil. Todo un rastro de emisiones de gases para que la persona que compra se coma un tomate «arenoso» y sin sabor a tomate.

¿Qué hacer para reducir el impacto?

Para reducir el impacto de la huella de carbono, es necesario hacer lo contrario que se muestra en el ejemplo. Desde AGRARI fomentamos el consumo local o de proximidad, que además de reducir mucho, muchísimo la huella de carbono por producción y transporte, se reduce todavía más al llevar el producto del campo a la mesa en tan poco tiempo, pues los alimentos cosechados no necesitan de una cámara de frío que los conserve.

Todo son ventajas al consumir producto local. Enserio, te reto a destapar un inconveniente.

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